¿En qué pueden ayudar los sexólogos?

En la época de nuestros abuelos, necesitar un psicólogo o psiquiatra era algo vergonzante. Se consideraba que solo recurrían a ellos las personas desequilibradas.

Algo parecido sucede ahora con la figura del sexólogo. Consultarlo, puede sonar escandaloso pero es puro prejuicio. Cuando las relaciones íntimas causan más problemas que placer, es momento de ver a un especialista. Algunas razones concretas, pueden ser las siguientes:

– Disfunción eréctil

– Eyaculación precoz

– Falta de información: por lo general, se relaciona al tamaño del miembro masculino como un factor importante relacionado con el placer femenino. Sin embargo, no existe una relación. Si fuera así, se debería tomar en cuenta la profundidad de la vagina.

– Dolor en la penetración vaginal: puede deberse a alguna enfermedad o un problema emocional.

– Disminución en el deseo sexual: afecta tanto a hombres como a mujeres.

Incapacidad orgásmica: las mujeres presentan una constante molestia en las relaciones sexuales que no les ayuda a llegar al clímax.

Anorgasmia selectiva: se presenta cuando no se logra tener un orgasmo con un compañero, pero sí con otro o solo durante la masturbación.

Incapacidad eyaculatoria: la ansiedad o miedo a contraer alguna enfermedad o embarazar a la pareja están asociados con la falta de eyaculación.

El mayor beneficio de animarse a consultar es que la pareja o la persona puede rediseñar la idea que tenía sobre las relaciones sexuales y eso amplía muchas posibilidades de disfrutar y vivir mejor los momentos de intimidad.

En conclusión, hay que darle el lugar que se merece a la salud sexual y elegir a algún profesional que esté avalado por una sociedad u organización médica.