Empezar a correr después de los 50: no solo se puede, es maravilloso

Los hombres y mujeres que comienzan a correr de manera competitiva cuando llegan a los 50 años pueden ser tan veloces, delgados y con buena musculatura al cabo de una década, igual que los corredores veteranos competitivos que se entrenaron durante toda la vida, de acuerdo con un nuevo estudio alentador de los físicos y rendimientos de un gran grupo de atletas de mayor edad.

Los hallazgos sugieren que la mitad de la vida no es demasiado tarde para dedicarse al entrenamiento intenso y el ejercicio y para comenzar a aprovechar muchos de los beneficios de ser un atleta, para la salud y el envejecimiento.

Ya una cantidad de investigaciones indican que los atletas mayores, conocidos como expertos, envejecen de manera diferente que los adultos mayores sedentarios.

Estudios en el pasado demuestran que los atletas competitivos de 60, 70, 80 e incluso 90 años tienden a tener más masa muscular y más saludable, corazones más fuertes y mucha menos grasa corporal que los que no son atletas de la misma edad.

En esencia, los expertos representan “el modelo de envejecimiento saludable”, dijo Jamie McPhee, profesor de fisiología musculo esquelética en la Universidad Metropolitana de Manchester en Inglaterra, quien dirigió el nuevo estudio.

“Tienen menos enfermedades de largo plazo” que quienes envejecen sin ser atletas, “toman menos medicación, van menos al hospital o al médico y su función física es excelente”.

Pero muchos estudios de atletas expertos han observado a los participantes, hombres en su mayoría, que se han entrenado durante décadas.

No ha quedado claro si aquellas personas como nosotros, a quienes el trabajo y los compromisos familiares, el desinterés, la mala salud o el posponer a largo plazo nos desanimaron a ser atletas competitivos serios antes, podemos empezar a entrenar en la mitad de la vida y alcanzar el rendimiento y la salud de los competidores que entrenan desde hace tiempo.

Por eso, para el nuevo estudio, publicado en Frontiers in Physiology, McPhee y sus colegas decidieron investigar.

Durante más de una década, él y sus colegas han estudiado la salud muscular y ósea de los atletas expertos, especialmente los corredores.

Cada uno de estos corredores tenía al menos 60 años cuando se unió al estudio, y los datos de los investigadores mostraron que la mayoría tenía sustancialmente mucha más masa muscular, aunque no necesariamente más densidad ósea, que las personas mayores menos activas.

Estudios en el pasado demuestran que los atletas competitivos de 60, 70, 80 e incluso 90 años tienden a tener más masa muscular y más saludable, corazones más fuertes y mucha menos grasa corporal que los que no son atletas de la misma edad.

Estudios en el pasado demuestran que los atletas competitivos de 60, 70, 80 e incluso 90 años tienden a tener más masa muscular y más saludable, corazones más fuertes y mucha menos grasa corporal que los que no son atletas de la misma edad.

Ahora volvieron al conjunto de datos para revisar si importa, para la salud y el rendimiento, a qué edad empiezan a entrenar los atletas.

Los científicos se concentraron en los corredores de fondo para quienes ya existen muchos datos sobre la composición corporal, incluyendo la densidad ósea, masa muscular y porcentajes de grasa corporal, como así también las respuestas a cuestionarios extensos que detallan la frecuencia y la intensidad de entrenamiento de los atletas en cada década de su vida, a partir de los 18 años.

Los registros también rastrearon los tiempos y las ubicaciones de los corredores en competencias importantes durante los últimos dos años. Los corredores habían competido en una variedad de distancias, desde los 800 metros hasta el maratón.

Ahora los científicos reunieron los registros de 150 de estos corredores expertos y los dividieron en dos grupos, de acuerdo con la edad a la que empezaron a entrenar. Un grupo, los que comenzaron tempranamente (hombres en su mayoría), habían corrido durante su vida adulta, y con frecuencia habían comenzado a correr en la adolescencia.

Podemos empezar a entrenar en la mitad de la vida y alcanzar el rendimiento y la salud de los competidores que entrenan desde hace tiempo.

Los que se iniciaron más tarde, por otra parte, no comenzaron a entrenar y a correr hasta que tuvieron al menos 50 años, lo que los dejó 20 o 30 años atrasados con respecto a los que se iniciaron tempranamente.

Es interesante decir que mientras ambos grupos incluyeron hombres y mujeres, los que comenzaron tarde mostraron un porcentaje más alto de mujeres.

Los investigadores también reunieron datos sobre las composiciones corporales de 59 hombres y mujeres mayores inactivos de un estudio separado, de largo plazo sobre salud y envejecimiento para proveer un grupo de control.

Finalmente, los investigadores compararon los parámetros de salud y rendimiento de los corredores en cada grupo, mutuamente y con los controles.

Según un estudio podemos empezar a entrenar en la mitad de la vida y alcanzar el rendimiento y la salud de los competidores que entrenan desde hace tiempo.

Según un estudio podemos empezar a entrenar en la mitad de la vida y alcanzar el rendimiento y la salud de los competidores que entrenan desde hace tiempo.

Y sorprendentemente, encontraron pocas distinciones entre los atletas. Los tiempos de finalización de los corredores difirieron apenas, ya sea que hubieran entrenado durante 30 años o menos de 10 años.

Ambos grupos de corredores también mostró aproximadamente 12% más de masa muscular en sus piernas que el grupo control inactivo y aproximadamente 17% menos de grasa corporal.

Solamente en la densidad ósea, los que se iniciaron más tarde tuvieron desventaja. Su densidad en la columna vertebral tendió a ser más baja que entre el grupo control o los corredores que entrenan desde hace tiempo (cuyas densidades en la columna fueron comparables).

Las razones no son claras, dijo McPhee, aunque lo podrían relacionar con la composición de género del grupo.

Lo nuevo es que parecer ser “posible alcanzar a quienes han entrenado varias décadas”, afirmó McPhee.

Sin embargo, hay limitaciones. Este estudio no observó deportes que no sean el running, ni marcadores de la salud, aparte de los músculos y los huesos.

Tampoco investigó la genética de los participantes o sus físicos antes de unirse al estudio, cualquiera de los cuales podría haber correspondido de manera singular para que se transformaran en atletas mayores y esto no se aplicara al resto de nosotros.

Quizás, lo más importante, los corredores se entrenaron con frecuencia e intensivamente una vez que se dedicaron al deporte, ejercitando cinco o seis veces por semana, usualmente en un club de running.

Estudios en el pasado demuestran que los atletas competitivos de 60, 70, 80 e incluso 90 años tienden a tener más masa muscular y más saludable, corazones más fuertes y mucha menos grasa corporal que los que no son atletas de la misma edad.

Estudios en el pasado demuestran que los atletas competitivos de 60, 70, 80 e incluso 90 años tienden a tener más masa muscular y más saludable, corazones más fuertes y mucha menos grasa corporal que los que no son atletas de la misma edad.

“Estuvieron muy comprometidos con el entrenamiento”, dijo McPhee.

Pero incluso con estas salvedades, los hallazgos del estudio son alentadores, dijo, y sugirió que, cualquiera sea la edad, no es tarde para estar más saludable y, si es nuestra opción, ser atletas de grandes.

Por Gretchen Reynolds. The New York Times