El furor por Queen está de vuelta. El reciente estreno de la biopic Bohemian Rhapsody atrae a millones de espectadores al cine. Y también provoca que aparezcan nuevas y viejas noticias relacionadas con la banda y, sobre todo, con Freddie Mercury.

Una anécdota que la película no cuenta es una supuesta noche de juerga que compartieron Mercury, Lady Di, y las actrices de comedia británicas Kenny Everett y Cleo Rocos, en un bar gay de Londres.

Ocurrió en 1988, pero se supo varios años después cuando Rocos la contó en su libro de memorias The Power of Positive Drinking (El poder de la bebida positiva), título que tomó de una canción de Lou Reed.

Siempre se habló de la amistad entre el cantante de Queen y la Princesa, a partir de mediados de los 80′, cuando ambos estaban en el foco de atención y eran perseguidos por la prensa inglesa, hasta la muerte de Freddie, en 1991.

Diana, "la princesa de los corazones del pueblo", como la llamaban. (AP).

Diana, “la princesa de los corazones del pueblo”, como la llamaban. (AP).

Según cuenta Rocos, esa noche cenó con Freddie y Everett, y después de unas copas de champagne de más decidieron ir al Royal Vauxhall Tavern, uno de los bares gays más conocidos de la época.

Diana estaba harta de no poder hacer una vida normal, y por eso decidió unirse al grupo para pasar “una noche inolvidable”.

Cuentan que sus amigos dudaron de la decisión de Diana teniendo en cuenta las consecuencias que podrían existir si los paparazzi descubrían a la Princesa lejos del protocolo, en semejante lugar.

Una foto inédita de Freddie Mercury ysu novio Jim Hutton.

Una foto inédita de Freddie Mercury ysu novio Jim Hutton.

Pero ante la insistencia de Diana, todos aceptaron. “Vamos, deja que la chica se divierta un poco”, recordó la actriz que le dijo Mercury.

Entonces camuflaron a Lady Di con una chaqueta militar, una gorra de cuero y unos anteojos de sol de aviador para que no la reconocieran.

“Cuando entramos, nosotros sabíamos obviamente que era la Princesa Diana y que podía ser reconocida en cualquier momento. Pero la gente simplemente la ignoró. Ella parecía haber desaparecido. Y eso le encantó”, relata Rocos.

En el bar, la actriz nunca se enteró si alguien reconoció a Diana. “Parecía todo un muchacho, un modelo masculino gay bastante excéntricamente vestido“, agregó en su libro.

“Se tomó un vino blanco y una cerveza”, sigue contando Rocos en su biografía. Y aseguró que la mujer del Príncipe Carlos disfrutó de 20 minutos de libertad, ya que el grupo no quiso arriesgar demasiado la jugada, y optaron por volver rápido al palacio de Kensington. Pero muchos la consideran la noche más alocada en la vida de Diana Spencer.

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