5 diplomáticos canadienses y 9 familiares presentaron una demanda conjunta contra su Gobierno por los problemas de salud que arrastran desde su reciente estancia en Cuba, donde supuestamente sufrieron “ataques sónicos” que también afectaron a funcionarios estadounidenses.

La principal queja es por la lenta reacción de las autoridades: mientras EE.UU. retiró a su personal no esencial en septiembre de 2017, Canadá lo hizo en abril de 2018 como una opción y recién en enero último evacuó a la mitad de sus trabajadores.

Un turista ondea la bandera norteamericana frente a su embajada, en La Habana. (DPA)

Un turista ondea la bandera norteamericana frente a su embajada, en La Habana. (DPA)

Los afectados por el denominado “síndrome de La Habana” reclaman que el Gobierno les pague 28 millones de dólares en indemnizaciones.

“Durante la crisis Canadá rebajó la gravedad de la situación, ocultó información de salud clave y dio datos falsos, engañosos o incompletos al personal diplomático”, reza la denuncia, según publicó la cadena CBC.

Algunos de los demandantes siguen trabajando para el Ministerio de Exteriores y aseguran que aún sufren las consecuencias de una serie de ataques de los que nunca trascendieron detalles claros, pese a las investigaciones lanzadas por los países afectados.

La canciller canadiense Chrystia Freeland confirmó reuniones con diplomáticos y sus familiares. Aunque no hizo comentarios sobre la denuncia, sí dijo sentirse “muy preocupada” por los afectados.