El ex jefe político de la organización separatista vasca armada ETA José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, más conocido como “Josu Ternera”, fue detenido este jueves en Francia tras llevar 17 años prófugo de la justicia española.

Ternera fue detenido “en las primeras horas de la mañana del día de hoy en la localidad de Sallanches en los Alpes franceses”, anunció el ministerio del Interior español en un comunicado.

“La localidad se encuentra a escasa distancia de las fronteras entre Francia, Suiza e Italia“, precisaron.

Se encuentra bajo custodia en un cuartel de la Gendarmería a la espera de ingresar en prisión para cumplir una condena de ocho años impuesta el 1 de junio de 2017 por la justicia francesa por su papel como miembro del aparato político de la banda terrorista.

Josu Ternera en Bayonne, Francia, en 2002. Foto: AFP.

Josu Ternera en Bayonne, Francia, en 2002. Foto: AFP.

Ternera, de 68 años, fue descripto como “el militante de la organización terrorista ETA más buscado por los servicios policiales tanto españoles como franceses”.

Durante 40 años de violencia por la independencia del País Vasco y Navarra, ETA asesinó a más de 800 personas hasta abandonar la lucha armada en 2011.

En mayo de 2018, ETA anunció su disolución, siendo Ternera el encargado de grabar la llamada “declaración final” que puso fin a este grupo nacido en la resistencia contra la dictadura de Francisco Franco.

Al parecer gravemente enfermo, Josu Ternera estaba prófugo desde 2002 de la justicia española, que lo vincula con un atentado con bomba en 1987 en un cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza que mató a 11 personas, entre ellas seis niños.

Con gran influencia dentro del grupo, el ahora detenido lideró ETA de 1977 a 1992. De acuerdo con expertos en la lucha antiterrorista franceses, en ese tiempo privilegió la estrategia del terror para forzar al gobierno español a negociar las propuestas del separatismo vasco.

Por ejemplo, se le atribuye a él la adopción de los atentados con coche bomba como método de atentar.

Durante ese tiempo fue elegido diputado por Herri Batasuna, un partido nacionalista radical vasco considerado por muchos como el brazo político de ETA.

También estuvo implicado en las fracasadas negociaciones de paz en 1989 con miembros del gobierno español en Argelia.

En 2002 huyó de la justicia tras ser citado ante el Tribunal Supremo para declarar sobre el atentado de 1987.

Desde la clandestinidad, participó en las negociaciones con el gobierno socialista español durante una tregua en 2006 pero fue apartado posteriormente para que integrantes de la línea más dura de la organización tomaran el control.

El proceso fracasó. En diciembre de 2006 ETA hizo estallar una bomba en el aeropuerto de Madrid, causando la muerte de dos ciudadanos ecuatorianos, y en junio de 2007 dio por terminado el alto el fuego.

Las fuerzas de seguridad respondieron con una sucesión de golpes policiales contra la organización que, apenas sin capacidad operativa, anunció el fin de la violencia en 2011.

La disolución de ETA no ha culminado con los esfuerzos policiales contra la organización, con más de 350 crímenes todavía sin resolver.