Hace un tiempo, los habitantes de un pueblo ubicada cerca del área del “callejón de los icebergs”, en el este de Canadá, descubrieron que entre las heladas aguas tenían nuevas compañías.

Gracias a la utilización de un dron, el fotógrafo Rodger Price, obtuvo las maravillosas imágenes que compartió con el mundo desde sus redes sociales.

Los canadienses que viven en esa región saben que con la llegada de la primavera, las temperaturas suben, generando que algunos bloques de hielo menores se desprendan de los glaciares y comiencen a derretirse frente a sus costas.

Se cree que el 90% de los iceberg que llegan a la costa canadiense provienen de Groenlandia.

El Callejón de los Icebergs (Iceberg Alley) es el nombre con el que comúnmente se conoce, en la costa este de Canadá y noreste de Estados Unidos, la zona de influencia de la corriente del Labrador.

Sus aguas, procedentes de Groenlandia, bordean el extremo oriental del archipiélago ártico canadiense, para continuar con rumbo sur frente a las costas de la península del Labrador y la isla de Terranova.

En ocasiones, por causas aun desconocidas, su curso se ve alterado, desviándose hacia el este y llevando icebergs a zonas que normalmente están libres de ellos.

En febrero de este año, un artículo de National Geographic  denominado“La Antártida se divide en icebergs gigantes: el principio del fin” anunciaba: “Lo diremos sin rodeos.

A vista de pájaro la plataforma de hielo de Pine Island, en la Antártida, es un tren que se dirige hacia la ruina a cámara lenta. Por supuesto desde una perspectiva humana. En tiempo geológico todo está sucediendo en un abrir y cerrar de ojos”.

Desde ese lugar, los especialistas aseguraban: “hace más de tres décadas que desde la Universidad de California y el Laboratorio de Propulsión a Reacción -JPL por sus siglas en inglés- de la Nasa, se viene avisando de que la Antártida Occidental ha comenzado a derretirse”.