Dependencia emocional: los cuatro motivos por los que una persona teme a estar sin pareja

Hay personas que sufren dependencia emocional, es decir, la necesidad de tener alguien al lado.

Deseo constante de afecto, baja autoestima, miedo a la soledad y priorizar a la pareja por encima de otros vínculos son algunos de los rasgos más característicos de quienes viven con ella.

Esa necesidad de tener pareja hace que estas personas vivan la relación con una intensidad que a veces puede ser abrumadora para el otro y por eso les cuesta mantener vínculos duraderos y saludables.

Para los psicólogos y psicoanalistas, las razones que llevan a una dependencia emocional son varias, aunque la mayoría con origen en la niñez. Los cuatro motivos más frecuentes son:

Baja autoestima: crecer con el miedo de no gustarle a los demás puede generar una dependencia emocional hacia la pareja.

Relaciones tóxicas: a veces ser dependiente emocional no depende del carácter que uno tiene sino también la persona con la que se elige mantener una relación. Alguien con un perfil manipulador puede generar este tipo de vínculo.

Padres ausentes: sentir el abandono de seres queridos en la infancia puede derivar en una baja autoestima y la necesidad constante de afecto por parte de terceros que puede generar relaciones más dependientes en la adultez.

Padres con relaciones dependientes: tener personas cercanas que tienen una relación codependiente y ver eso desde chico hace en ocasiones que esa sea la referencia que uno tiene al crecer.