Funcionarios de Corea del Norte acudieron este lunes a trabajar a la oficina de enlace que comparte con el Sur, después de que el viernes Pyongyang retirara a todo su personal de estas instalaciones ante el deterioro del diálogo en la península.

En un breve comunicado del Ministerio de Unificación sureño se explica que “parte” de los representantes norcoreanos se presentaron en el edificio, y que por ello ambas partes “mantuvieron consultas de cara a operar la oficina con normalidad”.

Según el Ministerio, el personal norcoreano se presentó diciendo que cubrirían “su turno como se hace de manera habitual”.

El Ministerio de Unificación explicó que, durante el encuentro, el Norte especificó que va a mantener trabajando en la oficina por el momento a entre 4 y 5 funcionarios, pero que no ha designado a ningún delegado concreto como interlocutor oficial.

Vehículos transportan a personal surcoreano a la oficina de enlace, justo después de que se confirme el regreso de los representantes norcoreanos al área. (AFP)

Vehículos transportan a personal surcoreano a la oficina de enlace, justo después de que se confirme el regreso de los representantes norcoreanos al área. (AFP)

El viernes el régimen anunció a Seúl la retirada íntegra de su personal (15 personas) de esta oficina compartida, en lo que supuso una nueva muestra del deterioro del diálogo entre Pyongyang y la comunidad internacional tras la fallida cumbre de Hanoi sobre desnuclearización.

En esa oportunidad, el Norte se había limitado a explicar que el movimiento de personal se debía a “instrucciones directas de la autoridad superior”, sin mayores detalles. Los delegados de Seúl se lamentaron por esa decisión e instaron al regreso de los representantes.

Con este gesto, Corea del Norte parecía querer presionar a Seúl para que mediase con Washington tras el fracaso del reciente encuentro entre Estados Unidos y Corea del Norte, en el que se escenificaron profundas diferencias en la manera de enfocar el proceso de desarme.

A su vez, el retorno parcial de funcionarios norteños, un gesto cuyo verdadero alcance resulta difícil de valorar por el momento, llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la retirada de sanciones contra navieras chinas que suministraron petróleo a Corea del Norte contraviniendo resoluciones de la ONU.

Trump realizó el anuncio por Twitter unas horas después de que Pyongyang retirara a su gente de la oficina de enlace.

La oficina de enlace o contacto fue inaugurada en septiembre pasado por ambos países, técnicamente aún en guerra (el conflicto bélico de 1950-1953 terminó con un armisticio), con base en lo acordado en abril durante la primera de las tres cumbres que el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, mantuvieron en 2018.