Cómo sobrevivir a los festejos de diciembre y no sumar kilos en el intento

Las estadísticas refuerzan esta posibilidad, refiriendo que la época navideña presenta un mayor riesgo para el aumento de peso en la población adulta e infantil.

Así lo aseguran expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), donde también argumentaron que bastan dos semanas de malos hábitos alimenticios, acompañados por sedentarismo o disminución de la actividad física habitual para despuntar en un aumento de la grasa corporal y visceral, aún si el peso en sí no sufre demasiado.

«Las fiestas navideñas son apenas cinco días (Nochebuena, Navidad, Año Nuevo y Reyes), pero sus tentaciones gastronómicas no se dejan de consumir hasta febrero cuando acabamos las ‘sobras’ de la cesta de Navidad», comenta el dietista experto en nutrición y gastronomía del Instituto, Rubén Bravo.

Mantener una rutina de ejercicios es ideal para mantener el peso a raya, sobretodo en época de tantos brindis.

Mantener una rutina de ejercicios es ideal para mantener el peso a raya, sobretodo en época de tantos brindis.

Este aumento al que hacen referencia los datos del IMEO, puede comprender entre 3 y 5 kilos durante un término de 8 semanas promedio.

Según advierten, el incremento progresivo del peso puede favorecer problemas de salud asociados como diabetes mellitus, hipercolesterolemia, hipertensión arterial, gota, dislipemias o hígado graso, entre otras.

¿Se puede evitar el aumento de peso sin renunciar al menú de las fiestas? A los fines prácticos, y teniendo en cuenta que la recomendación de suprimir ciertos alimentos durante las cenas de Navidad y Año Nuevo resulta un consejo de difícil aplicación, especialistas en nutrición apelan a demorar la ingesta de ciertos productos, la mayor cantidad de días posible.

En efecto, explican que conviene postergar su compra hasta mediados de mes, lo más cercano a la fecha de consumo, realizando una ingesta moderada y lo más ocasional posible de éstos.

La forma de comer es también un punto clave para limitar la cantidad de fuentes hiper calóricas. ¿Cómo? Buscando la sensación de saciedad antes de llegar a la comida principal.

«Nuestro sistema digestivo tarda unos 20 minutos en comenzar a enviar al cerebro las señales de saciedad, de modo que podemos utilizarlo para engañar al estómago e ingerir menos cantidades y calorías», detalla Bravo.

La clave está en la previa y el post

Mantener una dieta equilibrada en los días que rodean a la Nochebuena, la Navidad y el Año Nuevo se convertirán en el gran aliado de la balanza para ganarle al aumento de peso. Algunos pasos para lograrlo:

✔️ Compensar un exceso en la comida festiva, el mismo día o el siguiente con un menú ligero y digestivo.

✔️ No abandonar la actividad física, sobre todo en épocas de alta ingesta calórica, es la herramienta por excelencia para mantener a raya el peso. Tampoco es saludable aumentar de repente la intensidad del ejercicio, o duplicar la frecuencia de la actividad, puesto que  resultará contraproducente.

✔️ Organizar las comidas diarias, para respetar las cuatro principales y así evitar llegar con extremado apetito. Tampoco sirven los ayunos prolongados para «compensar» la ingesta de alimentos que se hará después.

✔️ Tomar «a conciencia» los productos clásicos de temporada navideña. Los dulces típicos y también los refrescos azucarados o el alcohol que suelen estar presentes en todos los eventos del mes, más allá de las noches tradicionales.

✔️ Comer despacio, sin prisas y masticar bien ayudará a evitar la sensación de hinchazón, pesadez estomacal y la presión de los gases, al mismo tiempo que favorece el disfrute de la comida e impide ingerir compulsivamente y comer más de lo necesario.