Cómo puedes mejorar tus niveles de tolerancia

Nadie te ataca. Que el otro se libere de sus prejuicios o cambie de parecer no lo hace un traidor en función de lo que antes compartían, llámese religión, orientación sexual, preferencia alimentaria, carrera o ideas políticas y sociales.

No es necesario que te defiendas, porque en cada defensa hay un ataque presupuesto, un ataque subyacente.

Es maravilloso comenzar a gozar de tu derecho de nacimiento, que es la capacidad de darte cuenta de que todo puede ser hecho de varias maneras, que puedes crecer y evolucionar, que el otro no tiene por qué estar en la misma etapa de desarrollo que tu, ya que puede estar mucho más adelante, mucho más atrás, o por un camino completamente diferente al tuyo y legítimamente válido.

Nadie te ataca si no piensa de la misma manera en que piensas, si no dice lo que quieres escuchar, si no está de acuerdo en todo contigo.

Si no eres su maestro o su terapeuta o algo similar y no tienes autorización explícita para hacerlo, no hace falta que aconsejes, ni que intentes cambiar al otro, ni domesticarlo, ni corregirlo, ni convencerlo de nada.

No es necesario interferir en la vida de otro, si éste está solicitando ayuda o apoyo de algún tipo.

Tu puedes expresar tus ideas y todos pueden hacerlo, y con la mente abierta pueden tomar en cuenta lo que el otro propone, usando el poder de discernimiento para considerar si es apropiado para vos o no.

Y celebrar al mismo tiempo la libertad que tiene el otro de decir lo que piensa, sin que tu trates de hacerlo cambiar o lo condenes por sus creencias u opiniones, arguyendo que éstas cuestionan las tuyas, simplemente porque lo que crees es diferente.

Variedad y diferencia

Todos somos diferentes y únicos. Irrepetibles. Con distintas percepciones, capacidades, maneras de ser inteligente, formas y niveles de conciencia. Cada uno, magnífica expresión de variedad, de individualidad, de vida.

Cuando profundamente concibes la noción de diferencia como si fuera equivalente a la de variedad, te relacionas con la gente de otras maneras, ya que eso te permite tener más y más oportunidades para aprender de otros, para crecer.

La variedad es básica y esencial en los seres humanos. Y las diferencias también. Para establecer un buen contacto humano es necesario usar los recursos que tienes de tal manera que seas conscientes de cuáles estás empleando y cuáles no has descubierto todavía.

Tus recursos son como herramientas, y es una buena idea mantenerlas en buena condición operativa, aprender a utilizarlas, notar cuándo y cómo lo haces y ser pacientes contigo mismo cuando estás comenzando a poner en práctica las nuevas opciones.

Nutriendo la relación con los demás

Muchas familias no tienen idea del enorme costo emocional que produce la falta de confianza en los demás. No se suele medir el impacto de cada cosa que se dice, especialmente cuando se habla de la gente que no está presente.

No se puede mantener la amorosidad en una familia cuando cualquier ocasión es buena para hablar mal de otros.

Cada vez que sientes tentación de criticar a alguien, presta mucha atención a las palabras que uses. Recuerda que tus comentarios pueden lastimar a los demás, o arruinar la opinión que los demás tienen de alguien. Habla dulcemente, y utiliza palabras amables.