Cómo prevenir y actuar ante la asfixia con juguetes pequeños

Es importante recordar en este marco que el atragantamiento es un accidente que se puede prevenir. Los alimentos causan más del 50% de los episodios de asfixia.

Hay que tener mucho cuidado con los objetos pequeños que pueden causar asfixia, tales como monedas, botones y juguetes pequeños.

Los expertos de la Academia Americana de Pediatría aconsejan revisar debajo de los muebles para que los niños no encuentren objetos pequeños que puedan ponerse en la boca. Los juguetes deberían estar diseñados para ser usados por los niños de acuerdo a su edad.

Las pautas por edad tienen en cuenta la seguridad de un juguete de acuerdo con el posible riesgo de asfixia.

No permita que los niños pequeños jueguen con los juguetes diseñados para niños más grandes. Los globos también​ son un peligro de asfixia. Si un niño muerde un globo y toma aire, podría aspirarlo a sus vías respiratorias.

Objetos que pueden causar asfixia

Mantené los objetos que puedan causar asfixia fuera del alcance de los bebés y los niños pequeños. Entre estos están:

• Monedas

• Botones

• Juguetes con piezas pequeñas

• Juguetes que pueden caber en su totalidad en la boca de un niño

• Pelotas o bolitas pequeñas

• Globos

• Lazos o cintas pequeñas para el pelo o hebillas

• Tapas o capuchones de lapiceras o biromes

• Pequeñas baterías o pilas tipo botón

• Imanes para refrigerador o nevera

• Trozos de alimentos para perro

Alimentos que pueden causar asfixia

Algunos alimentos también pueden causar asfixia por atragantamiento. En este grupo se encuentran las uvas, las zanahorias crudas, nueces o maní. Se recomienda cortar los alimentos en pedacitos que no excedan 1,30 cm para los bebés y los niños pequeños.

También es preciso recordar a los chicos que deben masticar bien los alimentos. Al mismo tiempo, es necesario insistir en que los niños permanezcan sentados mientras comen. Nunca deben correr, caminar, jugar, o acostarse con alimentos en la boca.

Cómo reaccionar con primeros auxilios

Para niños menores de 1 año:

Coloca al bebé boca abajo sobre el antebrazo, dando soporte con la mano a la cara y el cuello del bebé.

Asegurate de que el bebé tenga la cabeza ligeramente más baja que el resto del cuerpo, a fin de facilitar la expulsión del objeto de la garganta. Utiliza la parte de la palma de su mano más cercana a la muñeca para dar 5 golpes rápidos entre los omóplatos del bebé.

Si el objeto continúa atascado, poné al bebé boca arriba y dale presiones en el pecho colocando el dedo medio y el anular sobre el esternón del niño, en el centro de la línea imaginaria entre ambas tetillas.

Haga 5 presiones seguidas. Revisa la boca del bebé para ver si salió el objeto que tenía en la garganta. Si no salió, repite los pasos 3 y 4 hasta que las vías respiratorias del bebé estén despejadas y respire normalmente.

Para chicos mayores a 1 año:

Coloca por detrás uno de tus brazos diagonalmente frente al pecho del niño e inclina al chico hacia adelante.

Utiliza la parte de la palma de tu mano más cercana a la muñeca para dar 5 presiones rápidas entre los omóplatos del niño. Si el objeto sigue atascado, aplicable 5 presiones abdominales: coloca tus brazos alrededor de la cintura del niño. Hacé un puño con una mano.

Coloca el puño con el lado del pulgar directamente encima del ombligo. Agarrate el puño con la otra mano.

Dale presiones cortas y rápidas empujando hacia adentro y hacia arriba. No levantes al niño del suelo mientras le das las presiones. Seguir alternando 5 golpes en la espalda y 5 presiones en el abdomen hasta que se desbloquee el objeto atascado.