En un hospital de la ciudad de Nanjing, Jiangsu (China) adquirieron un robot que sorprendió a todos por su utilidad, ya que se encarga de extraer el semen de los donantes.

Al conocerse la noticia comenzó a viralizarse en las redes y rápidamente empezó a ser requerida por usuarios particulares.

Esta máquina cuenta con un tubo, en el cual el donante debe introducir su pene. Esta cavidad fue específicamente diseñada para lograr imitar las condiciones naturales y movimientos de los genitales femeninos. A su vez, el usuario puede configurar a su gusto la frecuencia, la amplitud y la temperatura del mecanismo.

Del mismo modo, se puede regular la altura del orificio y visualizar pornografía en la pantalla ubicada en la parte superior de esta máquina. La idea de este invento tiene como fin que los donantes no utilicen sus manos de manera que la extracción sea higiénica y esterilizada.

Según como afirmaron los creadores de este aparato al medio británico The Sun, el objetivo comercial de esta máquina estaba apuntada hacia los hospitales y clínicas especializadas que tienen un banco de semen y de esta manera, mejorar la donación.

Además, en algunas regiones está mal vista la masturbación en sus normas sociales y limitaba a muchos donantes a la hora de tomar la decisión.

A su vez, otra de sus funciones evita la eyaculación precoz de los donantes: “Los movimientos hacen que se frote el glande del pene repetidamente para reducir la excitación en las terminaciones nerviosas, y así contener la respuesta del nervio externo del glande, el surco coronario y la superficie del pene.

Esto serviría para regular el centro del nervio sexual y así minimizar la sensibilidad, mejorando el umbral de la eyaculación para el tratamiento de la precocidad”.