Cómo es vivir con dermatitis atópica, una enfermedad que afecta la calidad de vida de quien la padece

Author

Categories

Share

“La picazón es desesperante”, “me angustia”, “he tenido que ausentarme del trabajo”, “las lesiones tardan en sanar y la mejoría es muy corta”. Tales los testimonios de personas que viven con dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica, que se manifiesta en la piel.

La piel de quienes padecen dermatitis atópica pica, duele y está más predispuesta a infecciones. En su versión severa puede ser altamente debilitante.

A esta enfermedad se la suele considerar una condición de la infancia, porque afecta a entre el 5 y el 20% de los niños (Shutterstock)

A esta enfermedad se la suele considerar una condición de la infancia, porque afecta a entre el 5 y el 20% de los niños (Shutterstock)

La dermatitis atópica -con distintos niveles de severidad- es una de las enfermedades inflamatorias de la piel más frecuentes. Genera síntomas debilitantes como piel seca, picazón intensa y persistente, enrojecimiento, costras y secreciones.

La fototerapia aporta beneficios y existen tratamientos sistémicos a partir de drogas más complejas (Shutterstock)

La fototerapia aporta beneficios y existen tratamientos sistémicos a partir de drogas más complejas (Shutterstock)

Muchas personas con dermatitis atópica, sobre todo aquellas con enfermedad severa, descansan realmente mal de noche, entonces se ven afectadas todas sus actividades diurnas y su capacidad de concentración en sus estudios, en su trabajo, o en el tiempo que comparten con los hijos.

Las lesiones pueden llegar a cubrir más de la mitad del cuerpo y se manifiestan en áreas sensibles como párpados, cuello, pliegues, muñecas, rodillas y tobillos. Al rascarse, los pacientes pueden lastimarse aún más y aumentar el riesgo de infecciones.

A esta enfermedad se la suele considerar una condición de la infancia, porque afecta a entre el 5 y el 20% de los niños, de los cuales un pequeño porcentaje presenta la forma severa.

Afortunadamente, cerca del 70% de las veces desaparece en la adolescencia, aunque, en tres de cada diez casos continúa tras la pubertad y, de hecho, a algunos pacientes se les diagnostica en la adultez.

La constancia en el tratamiento, clave para una mejor calidad de vida

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica -no contagiosa- que altera el sistema inmunitario (Shutterstock)

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica -no contagiosa- que altera el sistema inmunitario (Shutterstock)

El tratamiento de base es a partir de cremas emolientes, que son indispensables para mantener en condiciones la piel, que es la barrera cutánea que protege contra infecciones y la que puede verse severamente lastimada en cada brote.

Los síntomas más comunes incluyen piel reseca, escamosa y con picazón (Shutterstock)

Los síntomas más comunes incluyen piel reseca, escamosa y con picazón (Shutterstock)

Otros tratamientos, como cremas con corticoides ayudan, pero no están indicadas a largo plazo.

La fototerapia aporta ciertos beneficios, al igual que otras terapias sistémicas, inmunosupresoras -como ciclosporina o metotrexato- que tienen un tiempo limitado de uso y algunos pacientes recaen luego de finalizar el tratamiento. Además, requieren controles por los efectos colaterales.

Author

Share