Cómo afrontar una sesión de estudio eficiente

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Las corrientes actuales de enseñanza están optando más por una enseñanza dirigida en la que la figura del profesor sea vista como un orientador en el proceso de aprendizaje de los alumnos, en contraposición con metodologías más antiguas en las que la materia se impartía en ‘clases magistrales’.

Sin embargo, para esto, es preciso enseñar a los niños cómo deben afrontar una sesión de estudio de forma eficiente.

Son muchas las metodologías de aprendizaje que hoy se tienen en cuenta: activa, constructivista, reflexiva…, muy en la línea de la Teoría de las Inteligencias múltiples de Gardner.

Esto nos viene a decir que no existe un único método correcto ni para enseñar ni para aprender, sino que debemos adaptarlos a nuestras capacidades y condiciones.

Para ver qué metodología se ajusta mejor a cada uno de nosotros, es preciso que empecemos la casa por los cimientos y no por el tejado.

Y, mediante un sencillo ejercicio de reflexión y autocrítica, valoremos con honestidad de qué manera estamos realizando nuestras tareas en casa para obtener los mejores resultados posibles con el menor esfuerzo. ¿Hay tiempo para jugar y para estudiar?

Planificación de una sesión de estudio eficiente

La respuesta es sí; es solo cuestión de organizarse. Para ello te aconsejamos que  los hijos comiencen haciendo un sencillo horario con las actividades que realizan por las tardes, pero solo aquellas que no estén relacionadas con los abrumadores deberes.

Y que redacten una lista con aquellas actividades extraescolares que les gustaría realizar y para las que creen no tener tiempo.Cuadro para organizar las sesiones de estudio eficientes semanalmente.

El horario debe comprender desde que llegan a casa del colegio hasta la hora de cenar para niños de primaria, y abarcar un poco más de tiempo después de la cena para niños de secundaria.

Ahora deberemos dejar reflejado en el horario semanal el tiempo que vamos a dedicarle al estudio, estableciendo un mayor número de horas para aquellas tareas que resulten más difíciles y menos para las asignaturas con contenidos más sencillos. Esta planificación les ayuda a obtener unos buenos hábitos de estudio y a dosificar el esfuerzo.

  • A las asignaturas más difíciles se les debe asignar mayor número de sesiones semanales, pero más cortas.
  • Por contra, a las más sencillas podremos dedicarles más tiempo por sesión y menor número de sesiones semanales.
  • Los expertos recomiendan dedicar una media de estudio diario de entre 30 minutos y 2 horas para alumnos de primaria. Y de 1,5 horas a 3 horas para secundaria. Esto dependerá de si estamos en época de exámenes o es una semana de estudio ordinario.
  • Es mejor no sentarse a estudiar después de comer, ya que aumenta la sensación de sueño. Es preferible aprovechar este rato para descansar un poco y estar más fresco antes de ponernos a estudiar.

¿Qué debemos hacer llegado el momento de sentarnos a estudiar?

Los estudiantes son como un deportista de élite: necesitan un buen lugar donde entrenar, calentar, estirar y aprovechar las horas de máximo rendimiento. Se estima que los niños son capaces de concentrarse durante 40 minutos o 1 hora, con descansos de 5 a 10 minutos.

Y se aconseja empezar con una tarea sencilla que no les lleve más de 15 minutos, a modo de calentamiento, y que terminen con una lectura fácil para ‘estirar la mente’.

El lugar de trabajo debe estar ordenado para evitar distracciones. Hoy en día, la información les llega por múltiples canales: televisión, internet, grupos de trabajo en el móvil, redes sociales…

Están sobreimpresionados; todos estos medios pueden usarse como TIC para implementar sus sesiones de trabajo, pero debemos enseñarles a ser selectivos con la información que reciben, si no, todos ellos no serán más que una mera distracción.

El lugar de estudio debe cumplir con unos requisitos que fomenten las ganas de ponerse a estudiar y mejoren su concentración:

  • Debe estar bien iluminado. Por supuesto que no hay nada mejor como la luz natural, pero podemos suplirla por un flexo de luz azul.
  • Hay que evitar reflejos en el papel, así que colocaremos el foco en una posición central o al lado contrario de la mano con la que escribamos.Chico con su escritorio bien organizado en su sesión de estudio eficiente.
  • Debemos acordarnos de ventilar la habitación durante la pausa para recobrar fuerzas para oxigenar la estancia y crear un ambiente más sano.
  • No es bueno estudiar con música o la radio, ya que puede distraernos del texto que estemos abordando. Si se trata de ejercicios prácticos, podemos probar a estudiar con música instrumental de fondo.
  • La mesa de estudio debe tener a mano todo lo que vayamos a necesitar: lápices, bolis de colores, subrayadores… Así, evitaremos levantarnos demasiadas veces a buscar el material y no romperemos nuestra concentración.
  • Debemos encontrarnos cómodos pero no demasiado confortables o nos entrarán ganas de echarnos otra ‘siestecilla’. La silla debe ser ergonómica y la habitación estar a una temperatura de unos 22º.

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