Para llevar una vida saludable, lo ideal es hacer, al menos, 30 minutos de ejercicio al día. Sin embargo, el trabajo, los hijos y el ritmo de vida que llevamos en general suelen jugarnos en contra. ¿Cuándo podremos encontrar ese hueco para hacer actividad física?

En algunos casos no tenemos tiempo de ir a un gimnasio. Ahora bien, ¿qué tal si nos organizamos para ejercitarnos en casa? Acá te proponemos cinco consejos para hacer actividades en el hogar y que no tengas excusas para mantenerte activo.

1. Las escaleras son tus aliadas

Representan una excelente oportunidad diaria para hacer ejercicio. Nos ayudarán a mantener un mejor tono muscular y el bienestar del corazón. Frecuentemente, se propone subir un piso o dos por la escalera, ya que representa un ejercicio suficiente para mantener el nivel de adecuación cardiovascular.

Si este esfuerzo nos resultara dificultoso porque recién comenzamos, podemos optar por bajar las escaleras. Veremos que es más ameno y simple. Además, recordemos que bajar tres pisos equivale a subir uno. Por lo tanto, podemos comenzar o mantener la rutina adoptando la costumbre de bajar las escaleras del departamento o la oficina.

2. Bicicleta fija

Este artefacto, que a veces solo acumula ropa en casa, es excelente para ejercitarnos un poco en la comodidad del hogar. No es imprescindible que tengamos una bicicleta demasiado completa ni de alto costo, lo fundamental es que nos permita pedalear de manera moderada pero sostenida.

¿Por qué? Es que aquí lo que importa es el volumen de trabajo –es decir, el tiempo que pedaleamos– y no tanto su intensidad.

La idea es trabajar a lo largo de varios minutos. Deberíamos consultar con el médico la cantidad de tiempo adecuada en nuestro caso pero la consigna en general es hacerlo suavemente. Por eso, no será imprescindible que el aparato mida la carga o la resistencia ni los latidos de nuestro corazón.

3. Bandas de goma

Son innumerables los ejercicios que podemos hacer en casa con este elemento que parece tan básico. Unas bandas de goma nos servirán para ejercitar el tren superior (es decir que las usaremos en los brazos) pero también nos dan la posibilidad de incorporar las piernas.

Algunas de las actividades posibles son: abrir y cerrar los brazos, llevarlos a la espalda o mantener un brazo arriba y otro abajo.

También seremos capaces de realizar estiramientos en forma alternativa y de sujetarlas en el pie levantando el brazo en ángulo recto. Otra opción es amarrarlas en la pata de una silla, fijar el otro extremo en el tobillo y llevarlo hacia adelante y hacia atrás en un movimiento rítmico.

4. Una mancuerna

Idealmente, deberíamos contar con dos mancuernas o dos pesas de 1 kg para hacer trabajos simétricos, ya que resultarán mucho más adecuados a la alineación de nuestro cuerpo.

De todas formas, podemos usarlas de manera alternativa con cada brazo. Asimismo, es posible fijarlas en la pantorrilla y, sentados, realizar movimientos de elevación y descenso para fortalecer los muslos.

5. Flexiones de brazos y abdominales en el suelo

Lo primero que debemos hacer en este caso es encontrar un profesional idóneo que nos indique la postura adecuada y el movimiento correcto para no lastimarnos. Las flexiones de brazos pueden realizarse con las rodillas apoyadas o con las piernas extendidas, lo que dependerá de la fortaleza que tengamos.

Por su parte, los abdominales cortos son ejercicios extremadamente importantes para fortalecer el centro de nuestro cuerpo (denominado núcleo o core). Esto nos estabiliza y nos hace tener una postura más saludable para el resto de las actividades diarias.

Como vemos, el hogar también puede ser un ámbito para cuidar nuestra salud y estas son solo algunas de las ideas para hacerlo.