Celiaquía: qué comer y cómo combatir imprevistos

Como muchos saben, la celiaquía es la intolerancia permanente al gluten, es decir, al conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y a los productos derivados de estos cuatro cereales.

Se diagnostica tanto en niños como adultos a través de la medición en sangre de algunos anticuerpos y de una biopsia intestinal.

Si recientemente te lo han diagnosticado, es necesario que tomes consciencia de tus hábitos alimentarios, ya que a partir de estos, mejorarás tu estilo de vida. No desesperes, es cuestión de ocuparse y modificar la rutina alimentaria.

El único tratamiento es una dieta estricta y de por vida sin TACC. Para esto aconsejo alimentos naturales, frutas y verduras, carnes (roja, pescado, pollo, cerdo), huevos, lácteos, legumbres y cereales.

Eso sí, con estos últimos debemos tener precaución, ya que son industrializados y pueden tener gluten en su composición.

Es preciso tener en cuenta que la ingestión de pequeñas cantidades de gluten de manera continuada puede causar trastornos importantes a nivel intestinal, incluso sin presentar síntomas.

Entonces, ¿cómo mejorar tu calidad de vida? Pues, además de poner en práctica lo mencionado anteriormente, puedes prevenir imprevistos. A continuación están enumerados algunos consejos.

– En reuniones o eventos sociales es importante comunicarle con anterioridad al organizador/a del evento qué tipo de alimentos puedes consumir, brindarle ideas y propuestas de platos principales, así como también algunos postres con harina de arroz o maíz (como panqueques, tortas o bizcochuelos).

– Si vas a comer a un restaurante, tienes que advertirle al mozo sobre la enfermedad. Algunos lugares cuentan con menús para celíacos y, en caso que no lo posean, optá por comidas naturales como ensaladas, carnes, pastas, pescados o huevos, asegurando la ausencia del gluten.

Eso sí, ¡cuidado con la panera en la mesa! Es fundamental evitar la contaminación cruzada.

– Si tienes un hijo/a con celiaquía y alguna de sus comidas las realiza en el colegio, hay que informar a los directivos de la institución y a los responsables del diseño, elaboración y entrega de las comidas (nutricionistas, cocineras, camareras).

– A la hora de viajar, comunicate con el hospedaje que te brindará la alimentación y con la empresa o aerolínea que va a trasladarte.

Además, para los primeros días del viaje se recomienda llevar siempre algunos alimentos aptos, de modo que puedas comenzar las vacaciones y tomarte el tiempo necesario para localizar puntos de venta de productos o platos libres de gluten.

Acuerdate de llevar siempre un certificado confeccionado por un profesional de la salud que indique que eres celíaco junto a la necesidad de trasladarte con alimentos específicos. Este certificado puede ser requerido a la hora de cruzar la frontera, o en aeropuertos nacionales e internacionales.

Después de todo, lo más importante es disfrutar de las vacaciones y de la vida en general sin que la alimentación sea un problema.