Aumenta tu felicidad y calidad de vida al elegir en qué poner tu atención

Ya sé, vas a decirme que estás acostumbrado a hacer de todo, y todo junto. Mientras estás leyendo esto probablemente tengas abierto algún chat, además de la tele o vídeos de fondo.

Mientras respondes al último chiste con un emoji seguís la lectura desde el celular y vas a buscar tu café porque la alarma del microondas ya sonó.

Esos son sólo cinco minutos de tu vida habitual, y eso que no te vimos en la oficina, atendiendo por lo menos a cinco estímulos a la vez mientras estás redactando el informe que tienes que presentar a la tarde.

La vida actual nos obliga a estar atentos a muchas cosas y algunos pensamos que “podemos con todo”. Pero hoy tengo que derribar ese mito porque la atención es un recurso limitado.

Más allá de las modas, los científicos dicen que quienes se toman en serio a qué dedican su atención viven una vida más feliz. La atención es la energía que despliega tu conciencia para captar los estímulos, es tu percepción única de la realidad.

¿Y qué función cumple la conciencia? Puedes compararla con un software; tiene una programación propia, pero también se va actualizando de acuerdo a las necesidades y hasta puede inventar información que no existía antes.

Con ella puedes soñar despierto, interpretar lo que vivís, inventar poesía, mentir o imaginar experimentos científicos.

Su contenido son los sentimientos, sensaciones, intenciones y pensamientos. Es información intencionalmente ordenada que elige los contenidos a los que darás tu atención.

Puedes hacerte feliz o desdichado independientemente de lo que suceda afuera, solamente cambiando y eligiendo los contenidos de tu conciencia, o sea, tus pensamientos, tus percepciones y tus conductas. ¿Difícil? Prueba con alguna -o todas – estas opciones:

– Quéjate menos: de a poco disminuirá la atención sobre lo que te molesta.

– Cambia de tema en las conversaciones nocivas: ese compañero de trabajo alarmista y destructivo llenará tu cabeza de preocupaciones.

– Si tienes que hablar de enfermedades, no ocupes mucho tiempo en eso.

– Si estás transitando una ruptura o una situación dolorosa, elige con qué personas vas a hablar del tema, siempre tenemos algún amigo constructivo al que acudir.

– Pon música que te guste o programas que te hagan reír en lugar de inundarte del ruido de la calle.

– Dosifica la información negativa: está bueno estar al tanto de las noticias, pero no hace falta verlas una y otra vez.

– Dedica, aunque sea una hora diaria, a jugar con tu mascota o tus niños, bailar, cantar, cuidar las plantas o lo que te saque de la rutina y problemas cotidianos.

– Evita enredarte en discusiones inútiles: si alguien tiene ganas de discutir y vos no, puedes responder sencillamente que “no quieres hablar de ese tema en esos términos” y retirarte.

– Practica respirar profundo de vez en cuando: con tres inspiraciones profundas algunas veces al día comenzarás a relajarte con más facilidad.

Realmente puedes elegir lo que entra en tu conciencia y a qué dedicarle tu atención. En India dicen que los estímulos que atendemos son como los alimentos que ingerimos, y allí realmente se le presta mucha atención a lo que miran, leen, escuchan o hablan para estar mejor.

A veces pequeños cambios dan muchos beneficios. Si dedicas más tiempo de atención a lo que te gusta vas a estar más feliz. Si estás más alegre tu salud emocional y física mejorará, y estando más saludable tu calidad de vida aumentará.