Hasta no hace muchas décadas, se pensaba que no había una relación directa. Pero los distintos estudios científicos que fueron indagando sobre la relación entre el tabaquismo y la visión demostró que fumar es tan malo para sus ojos como para el resto de su cuerpo.

Si se fuma, se puede tener problemas graves en los ojos que podrían causar tanto pérdida de la visión como ceguera.

Los especialistas no dudan en señalar que al fumar dos de las mayores amenazas para su visión son degeneración macular y cataratas.

Es que las toxinas del humo del tabaco que se inhalan van a parar al torrente sanguíneo y se reparten por todo el cuerpo, incluso en los ojos, según advierten expertos del Instituto Catalá de Retina.

Los elementos tóxicos que incorpora el tabaco también aumenta las posibilidades de padecer degeneración macular asociada a la edad (DMAE), donde “una parte de la retina queda dañada y provoca pérdida de visión central”.

“Hay que recordar que no existe ninguna cura para esta enfermedad, aunque hay tratamientos que frenan su avance”, alertan.