6 maneras de ayudar a tu hijo a vencer la timidez

Una cosa es ser introvertido porque somos naturalmente un poco reservados, reflexivos o, simplemente, más tranquilos.

Otra muy diferente es cuando te privas de disfrutar cosas o participar por miedo a hablar (“podría ser criticado”) o por una baja autoestima (“¡No tengo nada inteligente que decir!”), acotando tu mundo a las “autocensuras” de tu timidez. En esos casos, enfrentar y resolver cambia la calidad de vida y aumenta la felicidad.

6 maneras sencillas de vencer la timidez

  1. Deja que tu hijo termine sus oraciones

Muchos padres bien intencionados les gusta saltar mientras su hijo está hablando, aportando pensamientos e ideas, pero esencialmente terminando las oraciones por ellos.

Esto no ayuda a la autoestima de los chicos (“Supongo que lo que estoy diciendo no debe importar o ser interesante”). Después de que tu hijo haya terminado de hablar, dale una devolución.

  1. No lo interrumpas

Sucede. Y mucho. Puedes estar entusiasmado con lo que tu hijo está diciendo, y lleno de ideas para compartir. Pero si lo interrumpes en muchas ocasiones, corre el riesgo de renunciar a sus pensamientos (“Supongo que las ideas de mamá son más importantes que las mías”).

  1. No lo critiques

Si tu hijo piensa que será criticado, es casi una certeza de que va a controlar qué decir y qué no. Tiene sentido. Y los padres se preguntan a menudo por qué, cuando le hacen a su hijo una pregunta, la respuesta es: “No sé”.

  1. Escúchalo

Es natural que los niños quieran compartir ideas y pensamientos, especialmente con personas en quienes confían.

Si tu hijo siente que compartir contigo es “seguro” (es decir, que no será criticado o interrumpido y que puede tomar su tiempo para terminar sus oraciones), vas a ir viendo cómo se abren. Observa cómo su personalidad comienza a florecer.

  1. Elógialo

Grabate ésto: elogia a tu hijo cuando diga algo digno de ser elogiado. Todos amamos los elogios.

Y cuando los conseguimos, nos sentimos tan bien que queremos más. Lo que significa que estamos motivados para seguir haciendo lo que nos valió el halago en primer lugar. Eso es un gran constructor de confianza.

  1. Autoexaminate

¿Dónde estás en la escala de timidez (10 = confiado, 0 = super tímido?) ¿Estás modelando un comportamiento tímido para tu hijo? En caso afirmativo, toma las medidas para remediarlo. Por tu bien y por tu hijo.

Estos consejos pueden ayudarte a darle a tu hijo el regalo de pasar de la timidez a la confianza. Por supuesto hay muchos otros escenarios y razones de por qué un niño puede ser tímido, y muchas otras soluciones. Pero esto es un comienzo…

¿La meta? Que tu hijo goce de una niñez feliz, sana que lo forme para una vida feliz y segura… como un adulto.